Rebelión de Túpac Amaru II
La rebelión de Túpac Amaru II o Gran Rebelión movilizó una considerable cantidad de indios e incluyó también grupos de criollos, mestizos y negros. Además, contó con el apoyo de muchos curacas, entre los que destacan los hermanos Catari.
Su base social creció junto con el descontento generado por las reformas borbónicas: no solo habían subido los impuestos, sino que se perjudicó el comercio con Potosí al crearse el virreinato de Río de la Plata (1776).
Túpac Amaru II, curaca prestigioso y acomodado, se pronunció contra las reformas fiscales dictadas por Areche y elevó su reclamo ante las autoridades de Tinta, Cusco y Lima, sin ningún resultado.
El 4 de noviembre de 1780, José Gabriel Condorcanqui capturó al corregidor Antonio de Aliaga y lo mandó ejecutar seis días después. Al principio, Túpac Amaru II se sublevó contra el mal gobierno
de los corregidores, pero más adelante redicalizó su postura. El 18 de
noviembre de 1780 derrotó al ejército español en la batalla de
Sangarará, dando muerte a numerosos criollos y peninsulares. Esto lo
distanció de la población blanca y del clero, pero marcó la masiva
adhesión de los indígenas a su causa.
Finalmente,
las tropas enviadas por el virrey Jáuregui derrotaron y capturaron a
Túpac Amaru en el cuzco, donde se lo sometió a un juicio sumario. Su ejecución pública se produjo en la plaza central de la ciudad el 18 de mayo de 1781. Con él murieron sus esposa, Micaela Bastidas; y su hijo mayor,Hipólito. Sin embargo, la rebelión continuó hasta noviembre,liderada por Diego Cristóbal Túpac Amaru.










